Diputado RN Frank Sauerbaum y acuerdo por embalse Punilla: “Esto se ha transformado en el Cau-Cau del agro”

• “No solamente se le va a producir un perjuicio económico enorme al Estado chileno, sino que también a cinco mil pequeños agricultores de la Región de Ñuble, que esperaban tener agua en los próximos años”, aseveró el legislador.

El diputado de Renovación Nacional Frank Sauerbaum, criticó este jueves los alcances del acuerdo al que llegó el Estado con la empresa italiana Astaldi para poner fin al contrato por la construcción del embalse Punilla en la Región de Ñuble.

“No solamente se le va a producir un perjuicio económico enorme al Estado chileno, sino que también a cinco mil pequeños agricultores de la Región de Ñuble, que esperaban tener agua en los próximos años. Es el embalse más importante del país, con una inversión de más de 500 millones de dólares y esto se ha transformado en el Cau-Cau del agro”, aseveró.

Asimismo, el legislador reclamó que ahora la obra no se podrá concluir, a raíz de la demanda que Astaldi puso contra el Estado de Chile “por haber hecho una licitación errónea y por haber hecho cálculos equivocados”.

“Éste es un proyecto que en el mediano plazo ha demostrado estar financiado de una manera equivocada, porque el modelo de negocio hace que la empresa a través de la generación eléctrica se pague de la inversión que hace inicialmente. Ese es un modelo equivocado hoy en día porque los precios de la energía están demasiado bajos y tenemos diseñados en Chile 26 embalses de los cuales no se ha hecho ninguno. Por lo tanto, en los próximos 10 años, la perspectiva de la sequía es realmente desastrosa y no estoy hablando solamente del riego, o de la agricultura, estoy hablando del agua para beber”, agregó el parlamentario oficialista.

En esta línea, Sauerbaum realizó “un llamado al Gobierno a hacer una renuncia a esta forma de financiar los proyectos y el Estado va a tener que hacer inversiones millonarias a través de pequeños embalses que tengan un impacto social menor y que tengan un impacto ecológico menor para las comunidades”.

Consultado por si el proyecto quedó desechado en forma definitiva, sostuvo que la iniciativa está muerta “y tenemos la sospecha de que en el mediano plazo no vamos a tener a una empresa interesada con el actual modelo de negocio”.

“El proyecto llevaba un avance significativo, provocando un daño medioambiental y un daño a las comunidades enorme. En su momento se desalojó a las comunidades que vivían ahí hace más de 40 o 50 años produciendo un daño familiar y económico muy importante, por lo tanto esto ha sido una comedia de errores lamentables, no solamente para los pequeños regantes, sino que también las familias que han sido víctimas de este desalojo”, finalizó.

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